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Sé generoso

“…Ella comió hasta quedar satisfecha y todavía le sobró.”
Rut 2:14

Cuando éramos chicos nos enseñaron en la clase de matemáticas una regla universal: todo lo que se multiplica por cero da cero. Pero al ir creciendo me di cuenta que con Dios las cosas son diferentes. Dice la Palabra que Él multiplica las fuerzas al que no tiene ninguna. Con el Señor se multiplica por lo que no hay y el resultado es abundancia, satisfacción y plenitud. De igual forma nos enseñaron que si tú restas te quedan menos, pero con Cristo no es así. En este caso a la medida en la que das, te queda más. ¿Extraño no? Uno de los consejos del Señor es que seamos generosos, porque no simplemente beneficiamos al que necesita sino que hay bendición en quien da. Al que le damos le cubrimos su necesidad y punto. El que da le sigue el favor de Dios. A veces se piensa que el que da es el que tiene y no es así. Quien dice no tener es porque no ha dado, es un principio espiritual que sólo entienden los que lo practican. Debemos acostumbrarnos a ser dadivosos y estar dispuestos a dar de nuestros recursos a otro, sin excusas, sin pretextos, sin evaluar… Simplemente dar.

Los que son desprendidos piensan que una vela no pierde nada encendiendo a otra. El mejor ejemplo de generosidad es Booz. Él era dueño de unas cosechas y al igual que otros empresarios empleaba a las personas para que recogieran su cosecha. Al terminar, los empleados tenían la oportunidad de recoger lo que iba cayendo y Rut estaba en ese grupo. Bien él pudo comportarse como se estilaba en aquel tiempo, sólo recogen lo que sobra; pero no, él fue una milla extra con Rut, aún antes de sospechar que se podría convertir en su esposa.

El que da se enriquece espiritualmente y materialmente también. El dueño de todo se encarga de que esto no falle. Sé generoso y verás como Dios te da gracia y favor. De pronto notarás que las ofertas te llueven, te dan descuentos, te perdonan deudas, las gomas no se te rompen, la gasolina rinde, te invitan a comer o hasta alguien te puede regalar algunas vacaciones. Todo esto es producto de tu generosidad. Dios se encarga de ordenar cada detalle para que a ti no te falte nada. Tan pronto dejas de dar, cierras las ventanas de los cielos y traes maldición a tu bolsillo y a tu casa. Date la oportunidad de ver a Dios obrar en cada detalle de tu vida, sé espléndido, regala, da y verás las grandes cosas que Dios está dispuesto a hacer por ti en respuesta a tu gran bondad.

Acerca de Alba

“Café con Dios” es una colaboración de Alba I Quirindongo, líder de la Iglesia de Dios Emanuel en Carolina, Puerto Rico. A través de los años Alba se ha desempeñado en diferentes funciones dentro de la iglesia. Actualmente es la Directora Internacional del Instituto Bíblico Emanuel (IBE) con Institutos en Carolina, PR; New Haven, CT; Las Vegas, NV; Washington, DC; Orlando, FL y próximamente en Guatemala. El IBE promueve el desarrollo de cursos que conduzcan a la iglesia a sostener y conservar la veracidad del evangelio. Para obtener más información puede enviar un correo electrónico a: instbiblicoemanuel@gmail.com

One comment

  1. Alba,es hermosa tu reflexión. En muchos casos, quien más da es el que menos tiene. Recuerda el comentario que hizo Nuestro Señor Jesucristo sobre la ofrenda de la viuda pobre, que echó dos monedas de poco valor en las arcas del templo. Jesús comentó a los discípulos que ella había echado más que todos los que echaron grandes cantidades, porque aquéllos dieron de lo que les sobraba, en cambio ella echó todo lo que tenía para vivir. La pobre y humilde viuda era rica en generosidad, una bella flor del Jardín de Dios.

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